BCIE financia estudio para planta regional de vacunas y biofármacos en Panamá

(Financiero News-Panamá) Panamá avanza en una apuesta estratégica para reducir la dependencia regional de vacunas y biofármacos importados, luego de que el Banco Centroamericano de Integración Económica aprobara una asistencia técnica de US$105 mil para financiar el Estudio de Factibilidad Integral de la Planta Regional de Manufactura de Vacunas y Biofármacos, en su fase II. El proyecto es impulsado por el Centro Regional de Investigación de Vacunas y Biofármacos, en coordinación con la SENACYT, y contempla una capacidad proyectada de hasta 30 millones de dosis anuales.
La asistencia técnica permitirá desarrollar estudios técnicos, económicos, financieros, ambientales y otros análisis especializados para determinar la viabilidad integral del proyecto. Estos insumos serán clave para avanzar hacia el diseño de una planta regional orientada a fortalecer la investigación, el desarrollo y la producción de biológicos en Centroamérica y el Caribe.
La lectura de fondo es que la región busca corregir una vulnerabilidad que quedó expuesta durante las crisis sanitarias recientes: la alta dependencia de proveedores extrarregionales para acceder a vacunas, medicamentos especializados y tecnologías biomédicas. Una planta regional no solo tendría valor sanitario, sino también económico, científico e industrial, al crear capacidades locales en manufactura, innovación, talento especializado y cooperación entre países.
El proyecto también busca posicionar a Panamá como plataforma regional de salud, ciencia e innovación. Por su conectividad, infraestructura logística y capacidad institucional, el país puede convertirse en un punto estratégico para producir, distribuir y coordinar capacidades biomédicas hacia Centroamérica y el Caribe, especialmente en escenarios de emergencia sanitaria o interrupciones de suministro internacional.
En la jornada participaron el canciller Javier Martínez-Acha; el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo; el secretario nacional de la SENACYT, Eduardo Ortega Barría; el gerente de País del BCIE, Mauricio Chacón; y la directora del CRIVB AIP, Paulina Franceschi. Los participantes destacaron la importancia de articular cooperación internacional, ciencia, salud pública e innovación tecnológica para impulsar proyectos de alto impacto regional.
Para el BCIE, el respaldo al CRIVB forma parte de su agenda de desarrollo sostenible e integración regional, mediante iniciativas que fortalezcan la resiliencia sanitaria y las capacidades científicas de sus países miembros.
La conclusión es que Panamá tiene una oportunidad de entrar en una industria de mayor valor agregado: la manufactura de vacunas y biofármacos. El reto será que el estudio de factibilidad no quede solo como una evaluación técnica, sino que abra paso a inversión, alianzas público-privadas, talento científico, regulación sanitaria robusta y una estrategia regional que convierta al país en un centro real de producción biomédica para la región.



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