FAP duplica activos y mejora rentabilidad, pero mantiene alta exposición a deuda panameña

(Financiero News-Panamá) El Fondo de Ahorro de Panamá cerró el primer semestre de 2026 con una mejora fuerte en tamaño, rentabilidad y desempeño frente a su referencia: los activos totales subieron a US$3,292.5 millones, frente a US$1,720.7 millones en junio de 2025, un aumento de US$1,571.8 millones, mientras el patrimonio alcanzó aproximadamente US$3,183 millones. El dato más relevante es que la cartera logró un rendimiento bruto de 3.68% entre enero y junio, superando en 77 puntos básicos a su comparador referencial, que marcó 2.91%.
El crecimiento del Fondo se explica principalmente por la incorporación al capital fideicomitido de Bonos de la República de Panamá, recibidos como parte del canje de los aportes estatales correspondientes al período 2020-2023. Esa operación elevó el tamaño del FAP, pero también dejó una concentración relevante en instrumentos panameños, un punto que el propio Fondo reconoce como temporal dentro de su proceso de rebalanceo y diversificación global.
En resultados financieros, el FAP reportó un rendimiento bruto de 8.35% a doce meses, equivalente a 196 puntos básicos por encima del comparador referencial, mientras el rendimiento neto fue de 7.89% y el retorno anualizado a tres años alcanzó 8.06%. El excedente de ingresos sobre gastos del semestre fue de US$109.9 millones, es decir, US$52.6 millones más que en el mismo período de 2025, impulsado por mayores ingresos por intereses y ganancias netas en valores sobre una base de activos más amplia.
El desempeño también fue positivo al ajustar por riesgo. La cartera registró una volatilidad de 3.42% a doce meses, ligeramente superior al 3.36% de su comparador, pero mantuvo un tracking error de 112 puntos básicos, dentro del presupuesto de riesgo de 125 puntos básicos establecido en las directrices de inversión. Además, el índice de Sharpe se ubicó en 1.31, frente a 0.73 del comparador, lo que indica que el Fondo obtuvo más rendimiento por unidad de riesgo asumida.
En la composición de la cartera, el FAP cerró junio con 39.8% en Bonos de la República de Panamá, 18.5% en renta fija global gestionada por BlackRock, Goldman Sachs y Morgan Stanley, 16.3% en renta variable referenciada al MSCI ACWI, 12.5% en activos de corta duración y 4.96% en inversiones alternativas. La Asignación Estratégica de Activos 2026-2027 establece una banda objetivo de apenas 3% a 5% para Bonos de la República de Panamá y de 12% a 15% para alternativos, por lo que el Fondo todavía está lejos de su meta de diversificación en la parte local.
Ese es precisamente el punto débil más destacable de los resultados: aunque el Fondo redujo su exposición a instrumentos panameños de 44% a 40% entre marzo y junio, todavía mantiene una concentración muy elevada frente a la banda objetivo de 3% a 5%. Esto significa que, pese al avance del trimestre, el FAP sigue expuesto de manera importante al mismo riesgo soberano panameño que, en teoría, debería ayudar a cubrir en momentos de crisis nacional.
La lectura financiera es clara: el Fondo tuvo un semestre positivo, superó su comparador, generó excedentes y mejoró su perfil ajustado por riesgo; pero la calidad estratégica del resultado dependerá de que la diversificación avance de verdad. No basta con que el portafolio rinda bien en un semestre: un fondo soberano de ahorro debe estar preparado para responder cuando Panamá enfrente choques fiscales, climáticos, financieros o económicos, y para eso necesita reducir gradualmente su dependencia de instrumentos locales.
Por clase de activo, la renta variable fue la principal fuente de retorno del trimestre, con 15.05%, ligeramente por encima del 14.93% del MSCI ACWI. La renta fija global rindió 1.71%, por encima del 1.26% de su referencia, apoyada por selección de crédito. Los Bonos de la República de Panamá generaron 1.80%, en línea con el flujo de cupones; los activos de corta duración rindieron 0.92%, frente a 0.97% del comparador; y los alternativos reportaron una TIR de 13.03%, aunque el propio informe advierte que esa cifra no es directamente comparable con los rendimientos trimestrales de las demás clases de activo por el desfase de valoración.
En liquidez y costos, el Fondo ejecutó al 30 de junio US$4.94 millones de un presupuesto anual de US$9.19 millones, equivalente al 53.7%. El principal gasto correspondió a gestión de activos, custodia, medición de desempeño y riesgo, por US$2.48 millones, seguido de la prima del seguro catastrófico contratado a través del MEF, por US$1.83 millones. Al cierre del trimestre, el 12.5% de la cartera se mantenía en activos de corta duración y alta liquidez, como parte de su arquitectura de respuesta ante contingencias.



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