Historial crediticio mejora y morosidad cae a su nivel más bajo en un año en Panamá
- 18 jun
- 2 min de lectura

(Financiero News – Panamá) Más de 2.46 millones de panameños mantienen actualmente referencias activas de crédito, mientras que el saldo total de financiamiento alcanzó los US$42,020 millones al cierre de mayo de 2026, reflejando una mejora en la salud financiera de los consumidores. Según datos de APC Experian, la morosidad total del sistema se redujo de 7% a 6.6% en comparación con el año anterior, mientras que más del 93% de las obligaciones crediticias se mantienen al día, evidenciando una evolución positiva en los hábitos de pago y una mayor disciplina financiera.
La cartera hipotecaria continúa siendo el principal motor del crédito en Panamá, con un saldo superior a US$21,495 millones y una morosidad de apenas 4.7%, consolidando la estabilidad del mercado residencial. Por su parte, los préstamos personales suman US$8,760 millones, con un índice de morosidad de 4.2%, mientras que la cartera de autos alcanza US$2,410 millones y registra el mejor comportamiento del sistema, con apenas 2.3% de morosidad.
El único segmento que continúa mostrando mayores niveles de riesgo es el de tarjetas de crédito. La cartera bancaria supera los US$3,030 millones y mantiene una morosidad de 8.5%, la más alta entre todos los productos financieros, reflejando una mayor presión sobre el consumo financiado.
De cara al resto del año, APC Experian prevé que el crédito continúe creciendo de forma gradual, apoyado por una economía más dinámica, mejores perspectivas de empleo y una mayor confianza de consumidores y empresas. El organismo destaca además que eventos de alto impacto para el país podrían impulsar el consumo y la actividad económica durante los próximos meses.
Análisis
La reducción de la morosidad es una señal positiva para el sistema financiero porque indica que los hogares están administrando mejor sus compromisos y que la recuperación económica comienza a reflejarse en la capacidad de pago de las familias. Esto también mejora el perfil de riesgo de los bancos y crea condiciones más favorables para la colocación de nuevos créditos.
Sin embargo, el comportamiento de las tarjetas de crédito sigue siendo un punto de atención. Aunque el crédito continúa expandiéndose, la elevada morosidad en este segmento refleja que parte del consumo todavía depende de financiamiento de corto plazo. Si la economía mantiene el ritmo de crecimiento observado en 2026, es probable que continúe mejorando la calidad de la cartera, fortaleciendo el acceso al crédito y apoyando la actividad económica en sectores como vivienda, comercio y consumo.



Comentarios