Panamá tiene diagnósticos, pero le falta ejecución en educación, salud y agua

(Financiero News-Panamá) Panamá vuelve a enfrentar una conclusión incómoda sobre sus servicios públicos: los problemas de educación, salud y agua no se resolverán solo con más presupuesto o nuevos anuncios, sino con decisiones basadas en evidencia, metas medibles y seguimiento real.
Esa fue la señal central del Foro de Servicios Públicos: Educación, Salud y Agua, realizado en la Asamblea Nacional por el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales, CIEPS-AIP, en alianza con el despacho del diputado Miguel Ángel Campos Lima, donde investigadores y especialistas plantearon que el país necesita transformar diagnósticos técnicos en políticas públicas concretas.
El foro partió de una pregunta directa para el país: qué dicen los panameños sobre los servicios públicos que reciben y cómo esos hallazgos pueden traducirse en respuestas más efectivas. La jornada reunió a investigadores, especialistas y actores vinculados a la gestión pública para conectar la evidencia académica con problemas cotidianos de la población, especialmente en áreas donde las fallas de acceso, calidad, cobertura y eficiencia terminan afectando productividad, bienestar, confianza ciudadana y oportunidades de desarrollo.
En el eje educativo, Nadia De León, investigadora y cofundadora del Centro de Investigación Educativa de Panamá, planteó la necesidad de avanzar hacia una legislación educativa construida sobre consenso y orientada al cumplimiento de estándares de calidad. La discusión también incorporó la visión de Mariana León, vicerrectora académica e investigadora de Quality Leadership University, quien abordó los desafíos del sistema educativo frente a la tecnología, el liderazgo y la educación superior.
En salud, el panel moderado por Antonio Casas puso el foco en los determinantes sociales del bienestar. La discusión apuntó a que la salud, incluida la salud mental, no depende únicamente de hospitales, médicos o medicamentos, sino también de las condiciones de vida, la desigualdad, el entorno social y las brechas que enfrentan distintos grupos de la población.
El componente de agua también ocupó un espacio estratégico. El doctor Euclides Manuel Deago, investigador de la Universidad Tecnológica de Panamá, destacó la importancia del recurso hídrico para el desarrollo nacional y subrayó que la academia puede aportar evidencia y asesoría técnica para construir propuestas más sólidas en un tema sensible para comunidades, economía, salud pública y sostenibilidad.
Durante el encuentro, el diputado Miguel Ángel Campos Lima señaló que la evidencia científica puede ayudar a comprender mejor las causas de los problemas, medir sus dimensiones, identificar brechas, evaluar alternativas y orientar decisiones públicas más pertinentes para la población.
Como resultado de la jornada, se desarrollaron mesas de trabajo temáticas cuyos aportes servirán como insumo para elaborar un policy brief con recomendaciones dirigidas a fortalecer las políticas públicas en educación, salud y agua.
La conclusión específica es que Panamá no tiene un déficit de diagnósticos, sino de ejecución y seguimiento. En educación, salud y agua, la evidencia ya permite identificar brechas, priorizar inversiones y medir resultados; el verdadero reto será que el policy brief que salga de este foro no termine como otro documento técnico sin consecuencias, sino como una hoja de ruta con responsables, plazos, indicadores y presupuesto. La lectura de fondo es que la calidad de los servicios públicos será una prueba directa de capacidad del Estado: si Panamá no convierte investigación en decisiones, seguirá administrando reclamos; si lo hace, puede empezar a corregir tres de las fallas que más pesan sobre la vida diaria de la población y la competitividad del país.



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