AL podría sumar hasta US$1,7 billones anuales y elevar la productividad con la IA
- Orlando Mendieta
- 22 ene
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(Financiero News-Panamá) América Latina podría generar entre US$1,1 y US$1,7 billones adicionales por año y elevar su productividad hasta en 2,3% anual si acelera la adopción estratégica de la inteligencia artificial (IA).
Sin embargo, pese al avance en su uso, la región aún no logra convertir esta tecnología en un motor sostenido de valor económico, según el estudio Latin America in the Intelligent Age: A New Path for Growth, presentado en Davos por el Foro Económico Mundial junto a McKinsey & Company.
El informe advierte que la brecha entre adopción y generación de valor sigue siendo amplia. Apenas 23% de las organizaciones latinoamericanas reporta algún beneficio económico derivado de la IA y solo 6% afirma que este es significativo. Los resultados positivos se concentran mayoritariamente en grandes empresas, mientras que seis de cada diez PYMES no registran impactos medibles, lo que limita el efecto agregado sobre la economía regional.
La inteligencia artificial emerge como una palanca clave para enfrentar uno de los principales desafíos estructurales de la región: la baja productividad. De acuerdo con datos de McKinsey citados en el estudio, América Latina ha registrado un crecimiento promedio de productividad cercano al 0,4% anual en las últimas décadas, muy por debajo de otras economías y con una tendencia incluso negativa en los últimos diez años. En un escenario de menor crecimiento poblacional y envejecimiento demográfico, mejorar la productividad se vuelve esencial para sostener el crecimiento y elevar el ingreso per cápita.
El documento destaca que gran parte del rezago responde a estrategias de adopción enfocadas en soluciones aisladas —como herramientas de eficiencia operativa— y no en la transformación de procesos críticos o modelos de negocio completos. Esta aproximación reduce la capacidad de la IA para generar impactos económicos a escala y transformar sectores enteros.
Pese a ello, el informe identifica avances concretos en sectores estratégicos. En agricultura, la aplicación de drones y analítica avanzada ha mejorado el monitoreo de cultivos en países como Argentina, Brasil y Uruguay. En minería, Chile ha incorporado sistemas de IA para optimizar análisis geológico y reforzar la seguridad laboral. En el sector financiero, la tecnología se utiliza para personalizar servicios, fortalecer la gestión de riesgos y mejorar la detección de fraudes.
No obstante, los casos de adopción masiva que transformen industrias completas siguen siendo limitados. A esto se suman obstáculos estructurales como brechas de conectividad, insuficiente infraestructura de datos y capacidad computacional, escasez de talento especializado y entornos regulatorios fragmentados. El estudio también subraya la necesidad de una visión sostenible en el uso de energía y agua, ante la creciente demanda que implica el despliegue de IA a gran escala.
Para cerrar estas brechas, el informe propone una Hoja de Ruta de Competitividad en IA, centrada en cuatro ejes: definir estrategias con objetivos medibles y sectores prioritarios; desarrollar infraestructura y datos a escala, aprovechando ventajas como la energía limpia; formar talento mediante educación y reconversión laboral; y fortalecer la confianza, el financiamiento y la coordinación regional con marcos regulatorios más claros.
El análisis concluye que América Latina aún está a tiempo de posicionarse en la “era inteligente”, pero advierte que el margen de acción se reduce rápidamente. Pasar de la experimentación dispersa a una ejecución coordinada y estratégica será decisivo para que la inteligencia artificial se convierta en un verdadero motor de crecimiento económico y competitividad regional.




