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América Latina podría sumar hasta US$4 billones a su PIB si acelera su productividad

  • Foto del escritor: Orlando Mendieta
    Orlando Mendieta
  • hace 2 minutos
  • 2 Min. de lectura

(Financiero News-Panamá) América Latina enfrenta una oportunidad histórica para transformar su crecimiento económico si logra impulsar de manera sostenida su productividad, según el informe Seizing the Moment: Latin America’s Productivity Opportunity, publicado por McKinsey & Company, que estima que el PIB regional podría alcanzar entre US$8,9 y US$10,3 billones en 2040, frente a los cerca de US$6,2 billones registrados en 2023.

El estudio señala que, durante las últimas décadas, el crecimiento de la región ha dependido principalmente del aumento de la fuerza laboral, mientras que la productividad solo ha aportado 35% del crecimiento del PIB entre 1997 y 2022, muy por debajo de economías comparables como Polonia y Turquía. Esta debilidad estructural ha limitado el avance del ingreso per cápita y la competitividad regional.

McKinsey proyecta que, si la región eleva su productividad a niveles similares a los de otras economías emergentes, la inversión anual promedio debería aumentar hasta un rango de US$1,9 a US$2,3 billones, equivalente a cerca del 28% del PIB regional, frente al 20% actual. Este salto permitiría cerrar parte de la brecha con países que han sostenido crecimientos de productividad cercanos al 3% anual.

En su escenario más optimista, América Latina podría alcanzar una tasa anual de crecimiento de productividad de hasta 2,6%, lo que impulsaría un crecimiento económico más sólido y sostenido. En un escenario menos favorable, la productividad avanzaría apenas 1,7% anual, manteniendo un crecimiento moderado y limitando el progreso del ingreso per cápita.

El informe identifica varios sectores con alto potencial para dinamizar la economía regional. Entre ellos destacan la manufactura de próxima generación —como vehículos eléctricos, semiconductores y dispositivos médicos—, los servicios digitales y centros de datos, la agroindustria y los minerales críticos vinculados a la transición energética. En conjunto, estos sectores podrían aportar entre US$1,1 y US$2,3 billones adicionales al PIB regional para 2040, dependiendo del ritmo de inversión y de la coherencia de las políticas públicas.

La agroindustria, en particular, podría generar hasta US$425 mil millones adicionales en ingresos anuales, mientras que la manufactura avanzada tendría el potencial de captar cerca de US$200 mil millones por año, apoyada en inversiones acumuladas superiores a los US$230 mil millones.

No obstante, McKinsey advierte que el desafío es estructural. La región debe cerrar brechas de inversión, fortalecer las capacidades laborales, modernizar sus marcos regulatorios y promover una colaboración más estrecha entre el sector público y privado. La mejora de la productividad, subraya el informe, es clave para elevar el ingreso per cápita y permitir que una mayor proporción de la población supere los umbrales básicos de bienestar.

La consultora concluye que América Latina cuenta con los recursos, los sectores estratégicos y el capital humano necesarios para aprovechar las tendencias globales, pero que solo una estrategia coordinada de inversión, regulación y formación de talento permitirá convertir esta oportunidad en un crecimiento económico sostenido y más inclusivo.

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