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Aranceles amenazan comercio de energía entre ALC y EE.UU

  • 28 abr 2025
  • 2 Min. de lectura


(Financiero News-Panamá) Un reciente estudio de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) ha revelado un incremento sin precedentes en las exportaciones energéticas entre América Latina y el Caribe (ALC) y Estados Unidos (EE.UU), alcanzando la cifra récord de US$146.587 millones de dólares en 2023. Este monto representa más del doble de los US$68.031 millones registrados en 2020, lo que subraya una creciente interdependencia energética entre ambas regiones.

Sin embargo, el análisis de OLADE también pone de manifiesto un desequilibrio significativo en la balanza comercial energética. Estados Unidos disfruta de un superávit considerable, con exportaciones a ALC que duplican, e incluso superan, sus importaciones provenientes de la región.

La estructura del comercio energético revela una marcada especialización. El 80% de las exportaciones estadounidenses hacia ALC se concentran en petróleo y sus derivados, seguido por poco menos del 20% de gas natural. En contraste, casi la totalidad de las ventas de ALC a EE.UU. corresponden a crudo.

Este panorama adquiere una relevancia crucial en el contexto de posibles cambios arancelarios. Si bien el estudio no analiza directamente el impacto de aranceles existentes o futuros, la marcada dependencia de ALC en la exportación de un único producto energético a un mercado dominante como el estadounidense, la expone a una vulnerabilidad significativa ante cualquier modificación en las políticas comerciales de EE.UU.

Del total de las exportaciones de ALC hacia EE.UU., los productos energéticos representan casi el 10%. Por otro lado, estos productos constituyen el 20% de lo que EE.UU. exporta a la región latinoamericana y caribeña. Esta asimetría podría amplificar los efectos negativos de potenciales aranceles impuestos por la nación norteamericana sobre las economías de ALC.

Ante esta situación, el estudio de OLADE propone una serie de estrategias claves para fortalecer la resiliencia de la región. La diversificación de mercados energéticos, con la mira puesta en Europa y Asia, se presenta como una vía fundamental para reducir la dependencia de EE.UU. Asimismo, se enfatiza la importancia de impulsar proyectos de integración regional que permitan a los países de ALC consolidar sus lazos comerciales y energéticos.

Finalmente, el informe subraya la necesidad imperante de avanzar hacia matrices energéticas más sostenibles y autosuficientes. Esta transición no solo contribuiría a la lucha contra el cambio climático, sino que también aumentaría la independencia energética de la región, disminuyendo su exposición a las fluctuaciones y políticas comerciales externas.

El estudio de OLADE concluye con un llamado a los líderes de América Latina y el Caribe a establecer políticas preventivas y de diversificación que protejan los intereses energéticos y económicos de la región frente a la dinámica, y potencialmente cambiante, relación comercial con Estados Unidos. La sombra de posibles aranceles se cierne sobre este creciente intercambio, haciendo más urgente que nunca la adopción de estrategias proactivas para salvaguardar el futuro energético de la región.

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