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Moody’s advierte desconexión entre crecimiento económico y crédito bancario en Panamá

hace 8 minutos
3 min de lectura

(Financiero News-Panamá) La economía panameña mantiene un crecimiento cercano al 4%, pero el crédito bancario local avanza a un ritmo considerablemente menor, una desconexión que está llevando a los bancos a buscar crecimiento en mercados regionales y en productos de consumo de mayor rentabilidad.

Moody’s Ratings advierte que, durante el primer semestre de 2026, Panamá registró el crecimiento crediticio más débil entre varios mercados latinoamericanos analizados, con apenas 1.3% nominal y una contracción real de 1%.

El comportamiento mejoró parcialmente hacia septiembre, cuando el crédito local creció 4.7% interanual en términos nominales, pero el crédito al sector privado avanzó apenas 1%, debido a que buena parte de la recuperación provino del financiamiento al sector público. Moody’s considera que esta situación refleja una desconexión estructural entre la expansión del PIB y la demanda de financiamiento bancario.

La calificadora explica que los actuales motores del crecimiento panameño generan menos crédito doméstico que en ciclos anteriores. La inversión está concentrándose en logística, infraestructura de transporte y servicios empresariales, actividades intensivas en capital que suelen utilizar financiamiento externo, recursos de sus casas matrices y proveedores especializados, reduciendo su dependencia de los bancos locales.

El impacto también se observa en los hogares. Moody’s señala que el desempleo se mantenía en 8.5% a agosto de 2026, mientras la confianza del consumidor se había debilitado y la consolidación fiscal seguía moderando la demanda interna, factores que limitan el apetito de familias y empresas por asumir nuevas obligaciones crediticias.

Ante este escenario, los bancos están mirando con mayor fuerza hacia el exterior. Los préstamos a no residentes crecieron 6.6% interanual a septiembre y ya representan 30% de la cartera del sistema, frente a 21% en 2019. Al mismo tiempo, 33% de los depósitos del sistema corresponde a no residentes, reforzando el papel de Panamá como plataforma bancaria regional.

Moody’s advierte, sin embargo, que esta expansión internacional también introduce nuevos riesgos. Los bancos quedan expuestos a distintos entornos económicos, regulatorios y legales, mientras los créditos de mayor rendimiento pueden incorporar un mayor riesgo del prestatario o del país donde opera.

Dentro de Panamá, el crédito hipotecario y la construcción continúan mostrando debilidad. El financiamiento a la construcción se contrajo 4% interanual en septiembre de 2026, mientras la cartera hipotecaria cayó 0.8% y las nuevas originaciones hipotecarias se redujeron 14%, reflejando el ajuste inmobiliario y los cambios introducidos al régimen de intereses preferenciales.

En contraste, el crédito de consumo se está convirtiendo en el segmento más dinámico. A septiembre creció 5% interanual, mientras las nuevas colocaciones aumentaron 10%. Los préstamos de autos avanzaron 10% y las tarjetas de crédito 7%, mostrando una mayor preferencia de los bancos por productos minoristas con mejores márgenes.

La calidad de los activos ha mejorado parcialmente. Los préstamos con más de 90 días de atraso representan 2.2% de la cartera, frente a 2.9% en 2023. Sin embargo, en construcción la morosidad supera el 11.5%, y Moody’s advierte que las concentraciones heredadas y la dependencia de garantías inmobiliarias todavía limitan la capacidad de los bancos para expandir nuevas colocaciones.

La calificadora también señala una debilidad comparativa en las reservas: la cobertura de préstamos dudosos se sitúa apenas por encima de 90%, frente a cerca de 200% entre pares regionales, reflejando una mayor dependencia del valor de las garantías inmobiliarias para absorber eventuales pérdidas.

La lectura de fondo es que Panamá está creciendo sin generar el mismo impulso sobre el crédito que en ciclos anteriores. Para la banca, esto significa una transformación del modelo: menos dependencia de hipotecas y construcción, mayor búsqueda de rentabilidad en consumo y una expansión más activa hacia mercados internacionales.

El reto será mantener ese crecimiento sin elevar de forma excesiva el riesgo. Moody’s considera que la combinación de carteras heredadas, mayores requerimientos de capital y recuperación lenta del sector inmobiliario probablemente mantendrá una política crediticia más selectiva que en anteriores períodos de expansión.

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