Panamá 2027-2030: crecimiento sólido, pero con retos en deuda, empleo e inversión

(Financiero News-Panamá) Panamá podría mantener un crecimiento económico de entre 4.5% y 5% anual hacia 2030, mientras 60% de las empresas espera aumentar sus ventas en los próximos 12 meses y 89% prevé mantener o incrementar su plantilla laboral.
Sin embargo, el escenario convive con una deuda pública de US$61,920 millones, una inversión extranjera todavía débil y altos niveles de informalidad, factores que colocan el manejo de las finanzas públicas entre los principales desafíos para sostener el crecimiento, de acuerdo con el análisis Panamá 2027-2030 elaborado por ELEMENTE.
La economía llega a esta etapa con señales favorables. El PIB creció 6.4% durante el segundo trimestre de 2026 y acumuló una expansión de 5.5% en el primer semestre, impulsado principalmente por logística, comercio y agro. ELEMENTE proyecta alrededor de 5% para todo 2026 y considera que la ejecución de grandes proyectos de infraestructura podría mantener al país entre las economías de mayor crecimiento de la región.
Las expectativas empresariales acompañan esa perspectiva. En una medición realizada entre 231 empresas, la mitad reportó ventas superiores a las de agosto de 2025 y 60% espera vender más durante los próximos 12 meses. La Tendencia Positiva de Ventas alcanzó 49%, un punto por encima del mes anterior, mostrando que el sector privado mantiene una expectativa favorable pese al entorno internacional.
La señal también se refleja en el empleo. 27% de las empresas espera aumentar su número de trabajadores y 62% mantenerlo, lo que significa que casi nueve de cada diez compañías no anticipan reducciones de plantilla durante el próximo año. Las mayores intenciones de contratación aparecen en comunicaciones, tecnología y logística.
Pero la confianza empresarial muestra un matiz. El Nivel de Confianza Económica se ubicó en 7.8 sobre 10 en agosto, dentro del rango medio, pero cayó 0.3 puntos frente a julio. Los sectores con mejores niveles fueron actividades financieras, comunicaciones y seguros.
Uno de los principales focos de atención sigue siendo la inversión extranjera directa. El análisis señala que Panamá recibió alrededor de US$905 millones en 2025, muy por debajo de los niveles observados antes de la pandemia. Para el primer trimestre de 2026 se reportaron US$213 millones, lo que mantiene abierta la necesidad de recuperar confianza y atraer nuevamente capital de largo plazo.
En paralelo, la deuda pública alcanzó US$61,920 millones a agosto de 2026, con pagos de intereses estimados en US$3,662 millones para el año. Aunque S&P mantiene a Panamá en grado de inversión con calificación BBB- y perspectiva estable, el nivel de endeudamiento continúa siendo señalado como uno de los principales retos estructurales.
Frente a este panorama, ELEMENTE plantea que el próximo paso debe incluir una estrategia más exigente de consolidación fiscal. Entre sus propuestas figuran llevar gradualmente la presión fiscal hacia aproximadamente 15%, reducir significativamente subsidios y exoneraciones, avanzar hacia un déficit fiscal cercano a 2.5% y buscar que la deuda pública converja hacia niveles de alrededor de 40% del PIB en el largo plazo.
El análisis también advierte que el crecimiento no resolverá por sí solo los desequilibrios estructurales. Panamá mantiene alrededor de 785 mil trabajadores informales, equivalentes a aproximadamente 46% del empleo no agrícola, mientras sectores como construcción, industria, transporte y restaurantes presentan elevados niveles de informalidad.
A favor del país aparece una poderosa cartera de inversión vinculada al Canal de Panamá. Proyectos como Río Indio, nuevos puertos, un gasoducto y un corredor logístico representarían aproximadamente US$10,400 millones, inversiones capaces de generar actividad económica adicional y ampliar la plataforma logística panameña durante los próximos años.



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