Un 55% de los panameños apoya reapertura de Mina de Cobre
- hace 15 horas
- 2 Min. de lectura

(Financiero News-Panamá) Una encuesta presentada por la firma CID Gallup revela que alrededor del 55% de los panameños apoya la reapertura de la mina de Cobre Panamá, en un contexto donde el cierre ha golpeado variables críticas: como una pérdida del 5% del PIB, más de 37 mil empleos directos e indirectos y una pérdida proyectada de más de 16 mil millones de dólares en exportaciones en cinco años.
La presentación, realizada en el marco del estudio Actualización de las Repercusiones Socioeconómicas del cierre de operaciones de Cobre Panamá hecha por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), confirma que el país ha pasado de una reacción social de rechazo a una postura más pragmática, marcada por el deterioro económico y el impacto en el empleo formal.
Desde el bloque de percepción ciudadana, la encuesta de CID Gallup refleja que este respaldo a la reapertura no es absoluto. La población condiciona su apoyo a cambios estructurales en el modelo, particularmente en materia de transparencia, controles ambientales y distribución de beneficios. El mensaje implícito es claro: el país no descarta la minería, pero exige un nuevo esquema.
En paralelo, la Unidad de Análisis Económico del CoNEP expuso el alcance del impacto tras el cierre de la operación minera. Según el análisis, la economía panameña sufrió un choque directo en crecimiento, con una desaceleración que pasó de niveles superiores al 7% a cifras cercanas al 2.9%, afectada en gran parte por la salida de uno de sus principales motores productivos.
El efecto no se limita al crecimiento. El cierre redujo significativamente los ingresos fiscales por regalías e impuestos, la generación de divisas y la actividad de proveedores, logística y servicios asociados.
Además, el impacto social es profundo. La pérdida de miles de empleos formales ha presionado comunidades enteras y ha debilitado cadenas económicas regionales que dependían de la actividad minera.
En el frente externo, la mina representaba una de las principales fuentes de exportación del país, por lo que su paralización afecta directamente la balanza comercial y la entrada de dólares a la economía.
El diagnóstico del sector empresarial es contundente: Panamá enfrenta un punto de inflexión. El cierre de Cobre Panamá no solo representa un tema ambiental o legal, sino un factor estructural que redefine el crecimiento económico del país.
La combinación de una mayoría ciudadana que empieza a inclinarse por la reapertura y un impacto económico significativo abre un nuevo escenario para el Gobierno, donde cualquier decisión deberá equilibrar tres variables críticas: legitimidad social, estabilidad económica y confianza de los inversionistas.



Comentarios