¡Vamos para el segundo mundial!
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Segunda parte
Por: René A. De Gracia M
¿Alguien recuerda en qué parte de la Avenida Ancón se ubicaba el Oratorio Festivo? En ese lugar se organizaban ligas de fútbol infantiles y juveniles; un requisito importante antes del inicio de los juegos era asistir a misa. En el oratorio se formaron muy buenos y talentosos jugadores. Creo que los comentaristas actuales de los diferentes medios de comunicación social no conocieron ese lugar y tal vez nunca escucharon hablar de él.
Un año después de finalizada la segunda guerra mundial; en diciembre de 1946 Barranquilla, Colombia se celebraron los V Juegos Centroamericanos y del Caribe, nuestro país participó en varias disciplinas deportivas, una de ellas, el fútbol, muchos periodistas deportivos de esos años consideraban que el onceno istmeño no aportaría nada como deporte colectivo.
El resultado fue sorpresivo. La selección de fútbol de Panamá fue dirigida por el chileno Oscar Rendoll Gómez. En la competencia de fútbol participaron las selecciones de Colombia, como país sede, Costa Rica, Curazao, Guatemala, Panamá, Puerto Rico, y Venezuela. La selección istmeña obtuvo cuatro victorias, un empate y una derrota. La cual se desglosa de la siguiente manera: En el primer encuentro celebrado el día 9 de diciembre los istmeños derrotaron a Guatemala por marcador de 2-1, el día 13 de diciembre se doblegó a la selección de Puerto Rico con un abultado marcador de 12-1, el día 16 de diciembre los canaleros derrotaron a Venezuela con marcador de 2-1, el 17 de diciembre en el encuentro con Curazao el partido concluyó en un empate 2-2; el día 20 de diciembre Panamá cayó derrotada ante Colombia por marcador de 1-2; el torneo concluyó el día 21 de diciembre cuando los canaleros vencieron a Costa Rica por marcador de 2-1. La medalla de oro fue obtenida por Colombia, plata por Panamá, y bronce por Curazao. Es digno mencionar el análisis que hizo del encuentro de Panamá contra Colombia el periodista deportivo R. G. Pérez, de “El Panamá América” el cual es redactado de la siguiente manera:
“Pasemos ahora al equipo de fútbol. No obstante, el hecho de muchos de sus miembros han sido considerados como elementos propensos a actos de indisciplina, ha sido verdaderamente motivo de placer, ver su conducta casi ejemplar y la forma maravillosa como han respetado y obedecido las instrucciones y órdenes de Rendoll Gómez. Varios jugadores, como Tello Arosemena, Marcial Valencia. El portero sustituto M. Fernández, no han jugado y otros lo han hecho por solo unos minutos y en contadas ocasiones, sin embargo, jamás hemos oído una queja, un reproche. Por ello, ha sido un equipo que ha tenido moral, que ha luchado siempre valientemente y que ha sentido en el alma, tanto las victorias como las derrotas. Baste decir que uno de ellos lloró amargamente y sentidamente al finalizar el Partido con Colombia al ser destrozados todos sus sentimiento e interés que pusieron en obtener victorias para la patria.
Y ahora que hablamos del árbitro, él merece un capítulo especial por que sin duda fue factor decisivo en el triunfo de Colombia. No nos declaramos como entendidos en el fútbol, pero si tenemos un conocimiento bastante preciso de las principales reglas de ese deporte, y debemos manifestar que el tal árbitro de anoche o es un inepto completo, o es el más descarado estafador y esto lo decimos con el perdón de Rendoll Gómez, que es compatriota suyo y de otros amigos. El mismo Rendoll Gómez nos ha informado que enviará una fuerte notificación a Chile, sobre la actuación de este árbitro, cuyo nombre, recuérdese bien, es Higinio Madrid.
Nótese que a favor de Panamá se cantaron únicamente dos o tres fouls durante todo el partido, mientras que en contra nuestra se marcaron casi una docena. ¿No es esto un absurdo?
Los jugadores colombianos cometían outside continuamente, pero el señor árbitro nunca los veía, por lo contrario, podía ver perfectamente los nuestros. A final de cuentas, el gol que dio la victoria a Colombia se originó por un foul cantado a Sandiford, foul que debió ser cantado a favor nuestro. Esto está clarísimo, y creo que no necesita más explicación.
También hay que decir que la suerte no estuvo a nuestro lado. En el primer tiempo, Morales y Anderson, en un momento de indecisión, fallaron un remate para un gol que era seguro; y en segundo, el viento desvió el balón del arco desguarnecido de Colombia”.
El periodista explica objetivamente lo ocurrido a la selección de fútbol de Panamá, el mal arbitraje fue una constante que había favorecido a Colombia.
Cuatro años después en los VI Juegos deportivos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en ciudad de Guatemala en 1950, la selección de fútbol de Panamá fue objeto de la mala Jugada por parte de los miembros del Comité Olímpico de Panamá, que impidió su participación por carecer de fondos; se le dio oportunidad a su majestad el Béisbol, después de haber hecho una ridícula presentación en Barranquilla pareciera que el fútbol era visto como el deporte “Parias”. En esos años existía una liga profesional de béisbol y me imagino que el comité olímpico tenía que hacer la venia de genuflexión a la Federación de Béisbol. Si la selección de fútbol de Panamá hubiera asistido a esa competencia los resultados hubieran demostrado que nuestro humilde combinado si no ganaba la medalla de oro hubiera revalidado la medalla de plata.
Todavía hay mucha historia del fútbol nacional por redactar la cual detallaremos en la próxima entrega, recordando a Mario Benedetti cuando decía; No toda distancia es ausencia, ni todo silencio es olvido.



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