top of page

América Latina busca insertarse en industrias del futuro donde hoy solo capta 1% de ingresos globales

  • 20 abr
  • 2 min de lectura

(Financiero News) América Latina enfrenta un reto estratégico en la nueva economía global: aunque las industrias de alto crecimiento —como inteligencia artificial, electrificación y biotecnología— concentran el dinamismo económico mundial, la región apenas participa con alrededor del 1% de sus ingresos, según el McKinsey Global Institute.

Estas “arenas” económicas, dominadas por Estados Unidos y China con cerca del 90% del valor global, están redefiniendo los flujos de inversión, innovación y comercio a nivel mundial.

Sin embargo, el informe plantea que la oportunidad para América Latina no radica en liderarlas, sino en integrarse a sus cadenas de valor, atraer inversión extranjera y acelerar la adopción tecnológica en sectores productivos.

Uno de los principales activos de la región es su base de recursos naturales. América Latina concentra cerca del 70% de las reservas globales de litio y alrededor del 33% del cobre, minerales esenciales para industrias como vehículos eléctricos, baterías y centros de datos.

Este posicionamiento la convierte en un actor clave en la transición energética y digital, con potencial para capturar mayor valor si logra desarrollar capacidades industriales y tecnológicas asociadas.

El informe también resalta un entorno favorable para la inversión. Entre 2018 y 2025, los anuncios de inversión en la región crecieron de 379 mil millones a 541 mil millones de dólares, impulsados en parte por su relativa neutralidad en un escenario geopolítico fragmentado.

Además, las nuevas industrias tendrán efectos multiplicadores en sectores tradicionales como minería, agricultura y manufactura, mejorando la productividad e impulsando la transformación económica.

Para economías de servicios y hubs logísticos, el nuevo contexto abre oportunidades vinculadas al comercio digital, la infraestructura y la conectividad global.

El desafío para la región será claro: convertir sus ventajas naturales y geopolíticas en crecimiento sostenible, mediante políticas que impulsen innovación, inversión y una mayor integración a los nuevos motores de la economía global.

 
 
 

Comentarios


bottom of page