Banca panameña coloca 30% de sus préstamos fuera del país y capta un tercio de sus depósitos del exterior

(Financiero News-Panamá) Los bancos panameños están profundizando su perfil internacional: 30% de todos los préstamos del sistema ya corresponde a clientes no residentes y 33% de los depósitos proviene del exterior, según Moody’s Ratings.
Los créditos internacionales crecieron 6.6% interanual a septiembre de 2026, en momentos en que la débil demanda de financiamiento dentro de Panamá está llevando a las entidades, especialmente pequeñas y medianas, a buscar crecimiento y mayores márgenes en otros mercados de América Latina.
La composición geográfica muestra que la captación de fondos externos está ampliamente diversificada. A junio de 2026, Venezuela representaba 11% de los depósitos de no residentes, seguida por Colombia y Ecuador con 10% cada uno, Costa Rica y Guatemala con 7% cada uno e Islas Caimán con 6%. Otro 49% correspondía a diferentes jurisdicciones, lo que reduce la dependencia de un solo mercado.
En la colocación de préstamos internacionales, la distribución es diferente. Brasil concentra 16% de los créditos otorgados a no residentes, convirtiéndose en el principal mercado individual, seguido de Guatemala con 10%, Colombia y Costa Rica con 9% cada uno, y México y Ecuador con 8% respectivamente. El restante 40% se distribuye entre otros mercados.
El cambio es significativo frente a años anteriores. Los préstamos a clientes del exterior representaban apenas 21% de la cartera bancaria en 2019, pero alcanzaron 30% en septiembre de 2026, un aumento de nueve puntos porcentuales que confirma que la expansión regional está adquiriendo un peso cada vez mayor dentro del modelo de negocios de la banca panameña.
Moody’s explica que esta estrategia responde en parte al tamaño relativamente pequeño del mercado panameño, de alrededor de 4.5 millones de habitantes, y a las dificultades que enfrentan los bancos pequeños y medianos para competir localmente con las entidades de mayor tamaño en segmentos corporativos. Los mercados regionales ofrecen oportunidades para aumentar volúmenes y acceder a préstamos con márgenes potencialmente superiores.
La dolarización también fortalece esa posición. Panamá puede atraer depósitos internacionales y prestar a empresas regionales que generan ingresos en moneda fuerte sin incorporar el mismo riesgo cambiario presente en otras plazas financieras latinoamericanas. Moody’s señala que históricamente bancos extranjeros han utilizado al país como centro regional para registrar operaciones y canalizar financiamiento.
La estrategia, sin embargo, incorpora nuevos riesgos. Una mayor cartera internacional expone a los bancos a condiciones económicas, regulatorias y legales diferentes, y los créditos que ofrecen mayores rendimientos también pueden implicar un riesgo superior del prestatario o del mercado donde se originan.
Además, en caso de incumplimientos, las diferencias entre países en materia de insolvencia, derechos de acreedores y ejecución de garantías pueden hacer que la recuperación del dinero sea más lenta y compleja.
La lectura de fondo es que Panamá está reforzando su condición de centro financiero regional no solo captando dinero extranjero, sino redistribuyendo una parte creciente de esos recursos hacia empresas y prestatarios de América Latina. Con un tercio de los depósitos provenientes de no residentes y 30% de los préstamos colocados internacionalmente, el desempeño de la banca panameña depende cada vez más de lo que ocurra fuera de las fronteras nacionales.
El modelo aporta diversificación y nuevas fuentes de rentabilidad frente al estancamiento del crédito doméstico, pero también obliga a los bancos a fortalecer la gestión de riesgo transfronterizo. La expansión internacional está dejando de ser un complemento para convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la plaza bancaria panameña.



Comentarios