Fraude digital golpea a Panamá: 68% recibió intentos y la IA eleva nuevas alertas

(Financiero News-Panamá) El fraude digital ya alcanza a la mayoría de los consumidores panameños: 68% recibió al menos un intento de fraude durante el último año, según el estudio Percepción y Experiencia del Fraude 2026 de Experian, que también revela que 8 de cada 10 panameños quieren aprender a identificar engaños creados con inteligencia artificial. El informe advierte que, aunque los consumidores están adoptando medidas de protección, persisten brechas importantes de confianza, capacitación y capacidad para reportar estos delitos.
El estudio forma parte de una investigación regional realizada también en Chile, Colombia y Perú, y analiza cómo las personas reconocen riesgos, qué medidas adoptan para protegerse y qué factores contribuyen a fortalecer la confianza en los entornos digitales. Según Experian, los resultados muestran a un consumidor más consciente, pero que todavía demanda más conocimiento y herramientas para desenvolverse con seguridad en canales digitales.
Un dato relevante es que, entre quienes estuvieron expuestos a intentos de fraude, 62% señaló que esos intentos no llegaron a materializarse, lo que sugiere que parte de la población ya está reaccionando mejor ante señales de riesgo. Sin embargo, el nivel de exposición sigue siendo alto y confirma que el fraude digital se ha convertido en un problema cotidiano para los usuarios.
La prevención también empieza a formar parte del comportamiento diario. Solo 6% de los encuestados afirmó no realizar ninguna acción específica para protegerse. Entre las principales prácticas, 47% evita hacer clic en enlaces, 44% utiliza plataformas conocidas y otro 44% evita contestar llamadas de números desconocidos.
Experian también identificó cuáles son las señales que generan mayor confianza entre los usuarios. Los controles de seguridad robustos ocupan el primer lugar, con 39%, seguidos por las recomendaciones de otras personas, con 38%, y el reconocimiento del logo o nombre de una marca conocida, con 33%. Para la compañía, la confianza digital no depende únicamente del canal, sino de que las personas puedan reconocer con quién interactúan y percibir mecanismos efectivos de protección.
A pesar de estos avances, la confianza digital todavía tiene espacio para crecer. El canal presencial continúa siendo el principal referente para realizar trámites financieros, elegido por 60% de los encuestados. Las aplicaciones móviles ocupan el segundo lugar, con 16%, seguidas por chats o WhatsApp, llamadas telefónicas, páginas web y agentes de IA o bots de empresas.
El informe muestra además una división clara en la percepción de seguridad: 47% manifiesta algún nivel de confianza al realizar transacciones digitales, pero el 53% restante se siente poco o nada seguro. Esta brecha revela que la digitalización financiera avanza más rápido que la confianza del consumidor.
Otro punto crítico es la falta de educación preventiva. 64% de los panameños afirma no haber recibido capacitación o información sobre cómo evitar el fraude. Al mismo tiempo, los consumidores reconocen el valor de la educación: 46% considera efectivas las campañas de educación financiera y 44% las campañas de seguridad digital.
La inteligencia artificial aparece como una nueva preocupación. 79% de los panameños está algo o muy preocupado por la posibilidad de que herramientas de IA faciliten fraudes o engaños digitales, mientras 60% se siente poco o nada seguro de poder identificar si una llamada, mensaje, imagen o video fue generado o alterado con esta tecnología.
Frente a ese riesgo, 80% de los encuestados manifiesta interés en aprender a identificar fraudes creados con inteligencia artificial, incluyendo un 46% que dice estar muy interesado. La lectura es que Panamá enfrenta una amenaza creciente, pero también una oportunidad para fortalecer educación digital, prevención y confianza.
El estudio también revela fallas en la capacidad de denuncia. La mitad de los panameños no sabe cómo reportar un fraude, mientras que los principales obstáculos para denunciar son los procesos complicados o largos, con 54%; la falta de confianza en las autoridades, con 51%; y el desconocimiento de los canales de denuncia, con 50%.
Para Giovanna Cardellicchio, gerente general de APC Experian, construir confianza digital va más allá de reducir la exposición al fraude. Implica acompañar a las personas con conocimiento, señales claras de seguridad y herramientas que les permitan actuar con mayor confianza en los entornos digitales.
La conclusión es que el fraude digital dejó de ser un riesgo aislado y se convirtió en un desafío de confianza para bancos, empresas, autoridades y consumidores. El dato de que 7 de cada 10 panameños recibió intentos de fraude obliga a reforzar educación, tecnología, canales de denuncia y mecanismos de seguridad. En la economía digital, la confianza será tan importante como la conectividad.



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