Graves actos de vandalismo y saqueos en Bocas del Toro
- 20 jun 2025
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(Financiero News-Panamá) Una ola de violencia ha estremecido la provincia de Bocas del Toro durante las últimas 24 horas, con ataques directos a infraestructuras públicas clave como el aeropuerto de Changuinola, el estadio Calvin Byron, oficinas gubernamentales y comercios locales.
Durante la noche del jueves, manifestantes violentos irrumpieron en el aeropuerto Capitán Manuel Niño, donde derribaron las cercas perimetrales, provocaron incendios en áreas administrativas y saquearon oficinas y vehículos pertenecientes a empresas de alquiler. Este hecho representa una escalada alarmante en los actos de vandalismo que afectan a la región.
Al mismo tiempo, el estadio Calvin Byron fue blanco de ataques que incluyeron daños a su estructura e intentos de incendio. La comunidad deportiva local ha condenado enérgicamente los hechos, calificándolos como una agresión directa contra el patrimonio cultural y deportivo de la provincia.
A estos incidentes se suma el ataque registrado la madrugada del miércoles contra la sede regional de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) en Almirante. Individuos forzaron el ingreso al edificio, destruyeron cerraduras y causaron daños materiales. Aunque no se reportaron heridos, la institución considera el hecho como muy grave.
En respuesta, las autoridades mantienen activo el Operativo Omega, que en las últimas 24 horas ha resultado en más de 160 aprehensiones y 12 allanamientos. Fuerzas combinadas de la Policía Nacional, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y el Servicio Aeronaval (Senan) continúan patrullando intensamente la provincia.
El impacto económico y social comienza a sentirse con fuerza. Comercios reportan pérdidas considerables, varias escuelas han sido saqueadas en días recientes, afectando programas escolares de alimentación, y el turismo enfrenta una fuerte desaceleración.
El presidente José Raúl Mulino y su equipo de seguridad convocaron una sesión extraordinaria este viernes para evaluar la situación y definir nuevas medidas de contención. Desde el Ejecutivo se condenaron los hechos y se prometió proteger la paz y la seguridad de los bocatoreños.
La situación sigue en desarrollo. Las autoridades piden a la ciudadanía mantener la calma, colaborar con información y rechazar los actos de violencia que solo profundizan la crisis en la región.



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