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SBP advierte nuevos riesgos financieros por IA, criptoactivos y delitos digitales

  • hace 1 día
  • 3 min de lectura

(Financiero News-Panamá) La transformación tecnológica del sistema financiero ya está elevando la presión sobre bancos, reguladores y autoridades judiciales en Panamá. Ese fue el eje de la XXIV Jornada de Actualización Bancaria y Fiduciaria, organizada por la Superintendencia de Bancos de Panamá, bajo el tema “Desafíos del Sistema Financiero”, un encuentro que reunió a magistrados, jueces, fiscales y asesores legales para analizar los nuevos riesgos jurídicos, financieros, tecnológicos y regulatorios que inciden en la administración de justicia.

La jornada fue inaugurada por el superintendente de Bancos, Milton Ayón Wong, quien destacó la importancia de fortalecer el conocimiento especializado y promover el intercambio de experiencias entre profesionales del sector financiero y del sistema judicial. El mensaje central fue claro: los cambios en los mercados, la digitalización de los servicios y el uso de nuevas tecnologías están modificando la forma en que se generan, investigan y supervisan los riesgos financieros.

Ayón Wong advirtió que la evolución tecnológica obliga a reforzar las capacidades de supervisión y gestión de riesgos, especialmente en áreas como seguridad de la información, protección del consumidor financiero, estabilidad bancaria y prevención del blanqueo de capitales. También destacó los avances de la SBP en el fortalecimiento de su modelo de supervisión frente a un entorno cada vez más digital, interconectado y complejo.

La agenda académica abordó temas sensibles para el centro bancario panameño, entre ellos el desempeño del Centro Bancario Internacional, los criptoactivos desde la perspectiva de la investigación penal, las nuevas obligaciones y riesgos penales para las entidades bancarias derivados de la Ley 478 de 2025, los fraudes asociados al uso de inteligencia artificial y deepfakes, y los delitos financieros digitales.

Uno de los puntos de mayor relevancia fue el vínculo entre innovación tecnológica y criminalidad financiera. La aparición de fraudes con inteligencia artificial, identidades falsas, manipulación de imágenes, deepfakes y transacciones digitales más complejas plantea nuevos desafíos para bancos, fiscales, jueces y supervisores, que ahora deben entender no solo la operación financiera tradicional, sino también las herramientas tecnológicas usadas para cometer delitos.

La jornada también dedicó espacio al régimen de fideicomisos, con énfasis en el fideicomiso de garantía aplicado a proyectos inmobiliarios y los riesgos derivados del uso indebido de esta figura jurídica. El tema fue desarrollado por el consultor internacional Jorge Porras, quien expuso sus implicaciones legales y financieras en un mercado donde el fideicomiso sigue siendo una herramienta clave para estructurar inversiones, garantías y proyectos.

El programa incluyó además exposiciones sobre insolvencia y resolución bancaria, el papel de los acreedores, seguridad tecnológica, riesgo operacional y transformación digital. Estos temas adquieren mayor importancia en un contexto donde la estabilidad financiera no depende únicamente de capital, liquidez o rentabilidad, sino también de la capacidad de las entidades para responder a incidentes tecnológicos, fraudes sofisticados y escenarios de crisis.

Durante el encuentro, la SBP reconoció a Delia Cárdenas, exsuperintendente de Bancos, por su liderazgo en la creación e impulso de la Jornada de Actualización Bancaria y Fiduciaria, que en 24 ediciones se ha consolidado como un espacio de referencia para la formación y actualización de actores vinculados al sistema financiero y la administración de justicia.

La lectura de fondo es que Panamá enfrenta una nueva etapa de supervisión financiera: los riesgos ya no se limitan a cartera, liquidez, solvencia o cumplimiento tradicional. Hoy el sistema bancario también debe responder a criptoactivos, inteligencia artificial, deepfakes, delitos digitales, fideicomisos mal utilizados, insolvencia bancaria y nuevas responsabilidades penales. Para el país, el reto será que bancos, reguladores y justicia hablen el mismo lenguaje técnico y actúen con mayor coordinación.

La conclusión es que la seguridad jurídica y la estabilidad del centro bancario panameño dependerán cada vez más de la capacidad institucional para entender los nuevos riesgos tecnológicos y financieros. En un sistema donde la innovación avanza más rápido que la regulación y que muchas investigaciones judiciales, la actualización permanente deja de ser académica y se convierte en una condición para proteger la confianza en la banca panameña.

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