CEPAL advierte nueva era geopolítica y pide a AL convertir sus activos en poder económico
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(Financiero News-Panamá) América Latina y el Caribe entra a una nueva etapa geopolítica con activos estratégicos de alto valor global: concentra el 46% de las reservas mundiales de litio, el 35% de cobre, el 28% de grafito, el 23% de tierras raras, casi la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta, un tercio del agua dulce y la matriz eléctrica más limpia del mundo, según el informe “Rupturas y oportunidades” presentado por la CEPAL en Santiago de Chile.
El documento, elaborado por la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe, copresidida por los expresidentes Michelle Bachelet e Iván Duque, plantea que el mundo cambió y que la región tiene recursos, mercado, talento, estabilidad relativa y poder blando para ganar influencia internacional, pero advierte que esas ventajas no se convertirán automáticamente en desarrollo sin estrategias claras, instituciones fuertes y mejor gobernanza.
El informe identifica ocho rupturas globales que están redefiniendo el escenario internacional: la reconfiguración de la globalización, el debilitamiento del multilateralismo, el paso de un mundo unipolar a una competencia multipolar, la transformación del poder blando, el retroceso democrático, la desinformación impulsada por inteligencia artificial, los retrocesos en igualdad e inclusión y el fin del consenso global sobre el clima.
Para la CEPAL, la región debe dejar de actuar como espectadora de la disputa entre grandes potencias y construir una agenda propia. El informe recomienda aprovechar activos estratégicos, fortalecer instituciones, mejorar la capacidad fiscal del Estado, enfrentar la delincuencia organizada como un problema regional de gobernanza y ampliar la cooperación entre países con objetivos concretos, sin esperar unanimidad política.
Uno de los puntos más relevantes es el bajo comercio intrarregional. Aunque América Latina y el Caribe tiene un mercado de más de 660 millones de personas, el comercio entre países de la región representa apenas el 14% de sus exportaciones totales, una de las tasas más bajas del mundo. Para la Comisión, ese mercado podría convertirse en motor de diversificación productiva si se impulsan cadenas regionales de valor, infraestructura, innovación y cooperación funcional.
El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, señaló que las rupturas globales exigen un cambio de juego y estrategias innovadoras de desarrollo e inserción internacional. Michelle Bachelet destacó que la región no solo cuenta con riqueza natural, sino también con capacidades productivas, humanas, financieras y culturales. Iván Duque, por su parte, afirmó que América Latina debe diversificar alianzas y defender sus intereses estratégicos sin subordinarse a ningún bloque.
La lectura de fondo es que América Latina tiene una ventana histórica para convertir recursos críticos, alimentos, agua, biodiversidad, energía limpia y mercado interno en poder económico y geopolítico. Pero el desafío será pasar del diagnóstico a la ejecución: más integración, más inversión, más Estado efectivo, más seguridad jurídica y una política exterior menos reactiva frente a la competencia entre China, Estados Unidos y otras potencias.