top of page

CEPAL alerta que un “Súper El Niño” podría restar 2% al PIB regional y elevar la pobreza

hace 41 minutos
3 min de lectura

(Financiero News-Panamá) La CEPAL lanzó una de sus advertencias climáticas y económicas más fuertes de los últimos años: un episodio extremo de El Niño 2026-2027 podría provocar una pérdida acumulada de al menos 2% del PIB de América Latina y el Caribe en tres años, con la mitad del impacto concentrado en el primer año, además de empujar a hasta 4.8 millones de personas adicionales a la pobreza hacia finales de la década.

El escenario gana relevancia porque las proyecciones de la NOAA asignan una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreal de 2026-2027 y un 69% de probabilidad de convertirse en un “Súper El Niño”, con anomalías de temperatura superficial del mar superiores a +2.5 °C o +3.0 °C.

La CEPAL advierte que el impacto no será solo climático. El fenómeno puede traducirse en menor crecimiento, inflación, pérdida de ingresos, presión sobre energía, agricultura, pesca e infraestructura, golpeando con mayor fuerza a economías y hogares con menor capacidad de adaptación.

Para Panamá, la alerta es especialmente sensible por dos razones: agua y energía. Un episodio severo de El Niño puede reducir las lluvias, presionar los embalses y elevar los riesgos sobre la generación hidroeléctrica, al tiempo que un clima más cálido aumenta la demanda eléctrica. A esto se suma la exposición del Canal de Panamá a períodos prolongados de déficit hídrico, lo que convierte el fenómeno en un riesgo económico y logístico para el país.

El informe señala que, para el trimestre octubre-diciembre de 2026, la probabilidad de déficit de precipitaciones alcanza 60%, mientras 31.1% del territorio regional se encuentra en alerta alta. El problema se agrava porque en varios países de la región la generación hidroeléctrica supera 70% de la matriz eléctrica y más de la mitad de la capacidad instalada tiene más de 30 años.

La agricultura también aparece entre los sectores más vulnerables. La CEPAL, con base en análisis de la FAO, identifica probabilidades superiores al 70% de sequías en zonas agropecuarias del Corredor Seco Centroamericano, Colombia, Venezuela y parte del Caribe. El riesgo se concentra en cosechas básicas, disponibilidad de forraje e ingresos rurales.

En pesca, los antecedentes muestran la magnitud potencial del daño. Durante episodios anteriores de Súper El Niño, las capturas regionales cayeron 52.7% en 1972-1973 y 26.9% en 1997-1998, debido a cambios en las corrientes marinas, menor disponibilidad de nutrientes y desplazamiento de especies como anchoveta, sardina y merluza.

El informe también advierte sobre mayor riesgo de floraciones algales nocivas y blanqueamiento de arrecifes, fenómenos con impacto directo sobre pesca, turismo costero y ecosistemas marinos.

La CEPAL plantea que la respuesta debe adelantarse a la emergencia y propone diez líneas de acción, entre ellas infraestructura resiliente, sistemas de alerta temprana, seguros climáticos, diversificación de la matriz energética, gestión integral del agua, protección social focalizada y cooperación regional.

Uno de los puntos más relevantes para Panamá es la recomendación de diversificar la matriz eléctrica con mayor complementariedad entre hidroeléctricas, solar y eólica, reduciendo la dependencia de las lluvias. También plantea monitorear embalses y caudales de forma más estricta y priorizar el consumo humano y la generación eléctrica en escenarios de estrés hídrico.

El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, advirtió que actuar después de declarada una emergencia resulta mucho más costoso que anticiparse al riesgo. El mensaje del organismo es que El Niño ya no debe tratarse como un evento meteorológico aislado, sino como un riesgo macroeconómico que puede afectar crecimiento, pobreza, inflación y seguridad energética.

Comentarios


bottom of page