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Chapman pide a la banca financiamiento para nuevos proyectos y proyecta futuro positivo de Panamá

  • hace 1 hora
  • 4 min de lectura

(Financiero News-Panamá) El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, lanzó un mensaje directo al sector bancario y financiero regional: Panamá necesita que la banca acompañe la nueva etapa del hub financiero movilizando capital hacia infraestructura, energía, vivienda, logística, tecnología y nuevas actividades económicas. Adicionalmente proyectó a Panamá con un futuro positivo de orden y confianza.

Durante su intervención en la XI Cumbre Financiera Internacional, Chapman sostuvo que el papel del Estado será enviar señales de mercado, generar estabilidad, establecer reglas claras, reducir fricciones y facilitar un ecosistema capaz de convertir oportunidades en proyectos financiables.

El ministro planteó que el futuro del centro financiero panameño ya no puede medirse únicamente por su fortaleza bancaria tradicional, sino por su capacidad para conectar capital, empresas, proyectos y mercados. “La competencia ya no ocurre únicamente entre bancos o entre centros financieros tradicionales”, advirtió, al señalar que cada vez más compiten los ecosistemas capaces de estructurar soluciones financieras, movilizar inversión y conectar ahorro con proyectos productivos.

Chapman subrayó que Panamá no parte de cero. Recordó que el país cuenta con ventajas estructurales difíciles de replicar, entre ellas la dolarización, la posición geográfica, la conectividad, el Canal de Panamá, el oleoducto, los puertos y un centro bancario internacional desarrollado durante décadas. Bajo esa lógica, sostuvo que la pregunta ya no es cómo crear un hub financiero, sino cómo llevarlo a su siguiente etapa.

El llamado al sector financiero se dio en un contexto en el que el Gobierno intenta proyectar una visión más positiva sobre la economía panameña. Chapman señaló que los indicadores recientes continúan siendo favorables y destacó que entre enero y junio de 2026 el Índice Mensual de Actividad Económica acumuló un crecimiento de 5.4%. Además, afirmó que las perspectivas oficiales apuntan a un crecimiento real de entre 4% y 4.4% para este año y de entre 4.5% y 4.7% para 2027, niveles que, según dijo, coinciden con estimaciones de organismos como el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones.

El ministro también defendió que Panamá se mantiene entre las economías más dinámicas de la región y del mundo, pese a un entorno internacional más incierto, con revisiones a la baja del crecimiento global y presiones inflacionarias. En su lectura, ordenar las finanzas públicas, bajar el costo de financiamiento del Estado y sostener el crecimiento económico son condiciones necesarias para generar empleo y mejorar la calidad de vida.

Chapman destacó que el crecimiento panameño tiene bases sectoriales concretas. Señaló que, en el primer trimestre, el sector transporte creció 8.2%, la construcción 6.6% y el comercio al por mayor y menor 6.4%, actividades que, en conjunto, explicaron más de tres cuartas partes del crecimiento absoluto del producto interno bruto. Para el ministro, esta combinación refleja actividad logística, inversión y demanda interna avanzando simultáneamente.

En materia fiscal, Chapman sostuvo que la trayectoria está cambiando. Indicó que el déficit fiscal pasó de más de 7% en julio de 2024 a 1.98% del PIB, mientras el déficit primario mejoró de 0.86% a 0.5% del PIB. También afirmó que, durante el primer trimestre, los ingresos aumentaron 8.5%, mientras el gasto total creció 3.8%, lo que, según su planteamiento, muestra una brecha positiva entre ingresos y gasto.

El ministro insistió en que consolidar las finanzas públicas no significa dejar de invertir. Por el contrario, afirmó que el presupuesto prioriza inversión y gasto de capital por encima del gasto corriente, con una diferencia de 17 puntos entre el aumento de inversión y la contracción del gasto operativo. Según Chapman, la inversión pública debe concentrarse en proyectos que eleven productividad y competitividad, no en gastar sin sostenibilidad.

Entre las prioridades mencionadas, Chapman destacó inversiones en transporte, movilidad, agua, salud y conectividad, áreas que, según dijo, mejoran la calidad de vida de la población y también aumentan la productividad de la economía. Para el ministro, la sostenibilidad fiscal no significa únicamente gastar menos, sino invertir mejor, priorizar con visión y construir las bases para acelerar el crecimiento.

Otro punto central de su intervención fue la Ley de Sustancia Económica y su reglamentación, que Chapman presentó como parte de la estrategia para fortalecer el posicionamiento de Panamá frente al sistema financiero internacional. El ministro afirmó que esta normativa fue desarrollada con una lógica no improvisada y que busca apoyar la evolución del país como plataforma desde donde se financien inversiones para América Latina, se estructuren proyectos regionales, se administren patrimonios y se profundicen los mercados de capitales.

La lectura de fondo es que el Gobierno intenta vender ante la banca regional una narrativa de recuperación y oportunidad: una economía que sigue creciendo, una consolidación fiscal en marcha, un sistema financiero profundo y líquido, y activos logísticos que pocos países pueden replicar. Pero Chapman también reconoció desafíos pendientes: fortalecer la posición fiscal, elevar productividad, atraer más inversión y modernizar el sistema financiero.

El mensaje final del ministro fue que Panamá debe pasar de ser un país que conecta océanos, rutas comerciales y mercados, a convertirse en una plataforma que conecte capital global con oportunidades de inversión en América Latina. Para lograrlo, el Gobierno necesita estabilidad y reglas claras; pero la banca, los inversionistas y el sector financiero tendrán que asumir un rol más activo financiando proyectos, innovando y movilizando recursos hacia sectores estratégicos.

La conclusión es que Chapman colocó la responsabilidad del futuro del hub financiero en una alianza entre Estado y sector privado. El Gobierno promete ordenar las finanzas, sostener inversión pública y crear condiciones de mercado; pero espera que la banca regional dé el siguiente paso: financiar infraestructura, tecnología, energía, logística, vivienda y nuevos negocios. En otras palabras, Panamá quiere dejar de ser solo un centro bancario sólido para convertirse en una plataforma regional de inversión, estructuración financiera y desarrollo productivo.

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