Crecimiento de Panamá entre presión fiscal, desempleo y riesgos por el Canal, dice CEPAL

(Financiero News-Panamá) Aunque Panamá mantiene una de las mejores perspectivas de crecimiento de la región, la CEPAL advierte que la economía enfrenta tres señales de presión para 2026: el reto de cumplir la meta fiscal, un desempleo que subió a 10.4% en 2025 y riesgos sobre el Canal de Panamá por sequías, tensiones geopolíticas y menor dinamismo del comercio mundial.
En su informe “Evolución macroeconómica de Panamá en 2025 y perspectivas para 2026”, el organismo proyecta que el PIB panameño crecerá 4.4% en 2026 y 4.6% en 2027, pero advierte que ese desempeño no está garantizado si se debilitan los motores logísticos y fiscales del país.
El informe señala que Panamá cerró 2025 con un crecimiento real de 4.4%, superior al 2.7% registrado en 2024, impulsado principalmente por las exportaciones de servicios y el consumo de los hogares. También reconoce una mejora fiscal: el déficit del Sector Público No Financiero bajó de 6.2% del PIB en 2024 a 3.7% en 2025, por debajo del límite máximo de 4.0% establecido para ese año en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.
Pero la advertencia de CEPAL está en la sostenibilidad de esa corrección. Para 2026, el déficit del SPNF no debería superar 3.5% del PIB, aunque el organismo advierte que lograr esa meta dependerá del aumento de los ingresos totales y de la reducción del gasto de capital. Ese punto es sensible para Panamá, porque el país necesita ordenar sus cuentas públicas sin frenar la inversión en infraestructura que también impulsa actividad económica y empleo.
La presión fiscal se combina con una deuda elevada. En 2025, la deuda bruta del Sector Público No Financiero alcanzó US$59,349.3 millones, equivalente al 65.6% del PIB, frente al 62.1% del año anterior. El pago de intereses llegó a US$2,717.9 millones, equivalente al 3.0% del PIB, lo que confirma que el costo de la deuda sigue consumiendo espacio presupuestario.
A mayo de 2026, la CEPAL reporta una mejora en el déficit del SPNF, que bajó a 1.8% del PIB, frente a 2.5% en el mismo período de 2025. Sin embargo, el saldo de la deuda pública llegó a US$61,871.6 millones, con un aumento interanual nominal de 10.2%, lo que mantiene la presión sobre la estrategia fiscal del país.
El segundo foco de alerta está en el mercado laboral. La CEPAL indica que la tasa de desocupación aumentó de 9.7% en 2024 a 10.4% en 2025, reflejando que la economía todavía no tiene suficiente capacidad para absorber a toda la población que busca empleo. Aunque Panamá crece, ese crecimiento aún no se traduce plenamente en una reducción fuerte del desempleo.
El informe también señala que la informalidad laboral se ubicó en 47.1% en 2025, mientras la mediana del salario mensual alcanzó US$755.8, tras un aumento de 3.0%. Estos datos muestran que el desafío no es solo crear empleo, sino generar empleo formal, estable y con mejores ingresos.
Para 2026, la CEPAL prevé que el desempleo podría disminuir por la demanda laboral asociada a inversiones públicas, proyectos de infraestructura y una posible reactivación de la construcción. No obstante, advierte que esa mejora estaría limitada por la fuerte expansión de la oferta laboral acumulada en los últimos años.
El tercer riesgo está en el Canal de Panamá, pieza central del crecimiento económico. La CEPAL estima que el sector transporte será uno de los motores de 2026, impulsado por un aumento considerable del tránsito canalero debido al redireccionamiento global de mercancías, petróleo y derivados por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Sin embargo, el organismo advierte que el crecimiento podría moderarse si se reduce el número de operaciones del Canal por condiciones climáticas, especialmente sequías, por la evolución de los conflictos geopolíticos o por un menor dinamismo del comercio mundial. La lectura es clara: Panamá se beneficia de su posición logística, pero también queda expuesto cuando el comercio global, el clima o las rutas marítimas entran en tensión.
El peso del Canal y la logística en la economía quedó demostrado en 2025. Según la CEPAL, transporte, almacenamiento y correo fue la actividad de mayor crecimiento, con 14.5%, y aportó 40% del crecimiento total del PIB, impulsada por el dinamismo del Canal, cuyos ingresos por peajes aumentaron 22%.
El sector externo también muestra vulnerabilidades. En 2025, la cuenta corriente pasó de un superávit de 0.7% del PIB a un déficit de 0.2%, por mayores saldos negativos en bienes, rentas y transferencias corrientes. Para 2026, la CEPAL prevé presión adicional sobre las importaciones por grandes proyectos de infraestructura y por mayores costos de combustibles asociados a tensiones geopolíticas.La lectura económica es que Panamá mantiene una proyección favorable, pero no está libre de fragilidades. La economía crece más que buena parte de la región, pero depende de que el Canal opere sin restricciones severas, que el comercio mundial mantenga dinamismo, que el Gobierno logre sostener la consolidación fiscal y que el mercado laboral transforme crecimiento en empleo formal.
La conclusión es que el informe de la CEPAL confirma una recuperación con advertencias. Panamá tiene motores potentes —Canal, logística, servicios financieros, comercio e infraestructura—, pero también enfrenta deuda elevada, presión sobre el déficit, desempleo de dos dígitos e informalidad alta. El reto para 2026 será que el crecimiento de 4.4% no sea solo una cifra macroeconómica, sino una señal de estabilidad fiscal, más empleo y mayor resiliencia frente a los riesgos climáticos y geopolíticos que pueden afectar al Canal.



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