Turismo y manufactura no cubrirán cierre de la mina de cobre, asegura el CONEP

(Financiero News-Panamá) El CONEP entregó a la Comisión Interministerial el estudio “Repercusiones socioeconómicas del cierre de operaciones de Cobre Panamá”, un informe que advierte el peso económico de la mina y revela que sustituir el producto minero de un solo año tomaría 114.8 años al turismo y 86.4 años a la manufactura, si cada sector intentara absorberlo por sí solo.
El documento, elaborado por la Unidad de Análisis Económico del Consejo Nacional de la Empresa Privada, será utilizado como insumo técnico para las recomendaciones que el Gobierno deberá formular sobre el futuro del proyecto.
La entrega formal fue encabezada por el presidente del CONEP, Raúl Joaquín Montenegro Vallarino, junto a los expresidentes Tony Fletcher y Severo Sousa, la economista Fanny Salmunido y la directora ejecutiva Analisa Montenegro. Por parte del Gobierno recibieron el documento el viceministro de Ambiente, Oscar Vallarino Bernat; la viceministra de Economía, Eida Gabriela Sáiz; la jefa de gabinete del MEF, María Cristina Vilá de Van Hoorde; y la jefa de gabinete del MICI, Deidamia Batista.
El estudio organiza sus conclusiones en 17 grupos de impacto y analiza las consecuencias del cese de operaciones sobre el crecimiento económico, el empleo, la cadena local de proveedores, las finanzas públicas, las exportaciones y el monitoreo ambiental. Además, baja el análisis del plano nacional al provincial, para diferenciar el impacto general sobre la economía panameña del efecto directo en las comunidades y regiones vinculadas a la actividad minera.
Uno de los datos más fuertes del informe aparece en el Cuadro 43, donde se calcula cuánto tiempo tardarían otros sectores en sustituir el aporte de la mina. Según el estudio, el turismo requeriría 114.8 años y la manufactura 86.4 años para absorber, por sí solos, el producto minero de un único año. La advertencia es que no se trata de una pérdida fácil de reemplazar dentro de la estructura productiva actual del país.
El informe también señala que los sectores con mayor capacidad para absorber ese impacto en menos tiempo —como comercio, construcción y transporte— forman parte sustancial de la cadena de valor de Cobre Panamá. Por tanto, no pueden verse como sustitutos independientes, porque también reciben efectos directos o indirectos del cierre de operaciones.
El cierre de Cobre Panamá no solo afecta a una empresa minera, sino a una red más amplia de proveedores, empleos, exportaciones, ingresos fiscales y actividad regional. Esa es precisamente una de las conclusiones centrales del estudio: medir el impacto real exige observar tanto el peso macroeconómico del proyecto como su relación con empresas y comunidades cercanas a la operación.
En materia ambiental, el CONEP recomienda establecer una auditoría ambiental internacional permanente, con participación equitativa de los grupos de interés en la socialización de resultados. La Comisión Interministerial observó que ese criterio coincide con los compromisos de acceso a la información y participación pública asumidos por Panamá bajo el Acuerdo de Escazú, aprobado mediante la Ley 125 de 2020.
La Comisión Interministerial calificó el documento como el ejercicio de análisis más importante, riguroso y serio realizado hasta la fecha, en términos técnicos, sobre las consecuencias económicas y sociales reales del cierre abrupto de la mina para Panamá. Según la Comisión, el valor del estudio está en dimensionar el significado de la actividad minera en la vida de los panameños, diferenciando entre quienes viven en la región aledaña al proyecto y quienes están fuera de esa zona.
Los estudios entregados formarán parte del soporte técnico que utilizarán los ministros para diseñar recomendaciones viables sobre el futuro del proyecto. Antes de la próxima reunión de seguimiento, la Comisión decidió realizar un análisis previo de los hallazgos, con participación directa de los tres ministros, el directorio del CONEP y los especialistas que elaboraron la investigación.



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