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Riqueza mundial alcanza récord de US$570 billones, pero McKinsey advierte desequilibrio

  • hace 1 minuto
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(Financiero News-Panamá) La riqueza de los hogares a nivel mundial alcanzó un récord de US$570 billones en 2025, un aumento de US$40 billones frente a 2024, mientras el balance mundial llegó a US$1,800 billones, su nivel más alto registrado, según el nuevo informe del McKinsey Global Institute, The global balance sheet 2026: Imbalance and divergence.

El informe advierte que, aunque la riqueza global volvió a crecer con fuerza, una parte cada vez mayor de ese aumento proviene de la valorización de activos financieros y no necesariamente de nueva inversión productiva o crecimiento de la economía real. En 2025, la riqueza de los hogares creció 7.3%, por encima del promedio anual de 5.9% registrado desde el año 2000.

Uno de los cambios más relevantes está en la fuente de creación de riqueza. McKinsey señala que el 57% de la nueva riqueza de los hogares estuvo asociado a acciones y fondos de inversión, mientras que solo el 15% provino de bienes raíces, un giro importante frente al patrón histórico, donde el sector inmobiliario había generado más de la mitad del crecimiento de la riqueza.

La lectura de fondo es que el mundo está acumulando más riqueza “sobre el papel”, impulsada por mercados financieros, acciones y valoración de activos, mientras la inversión en la economía real pierde peso relativo. El propio informe advierte que esta dinámica merece atención porque la riqueza está creciendo más rápido que el PIB.

El balance mundial está concentrado en cuatro grandes categorías: bienes raíces, acciones, deuda, y efectivo y depósitos. En conjunto, estos activos representan más de tres cuartas partes del valor total. De los cerca de US$1,790 billones que conformaban el balance mundial en 2025, los bienes raíces representaban el 24%, las acciones el 23%, la deuda el 19% y el efectivo y depósitos el 11%.

McKinsey plantea que un balance global tan elevado puede evolucionar por cuatro caminos: una aceleración de la productividad, inflación sostenida, una corrección del balance o un retorno a un período de estancamiento secular. Cada escenario tendría efectos distintos sobre crecimiento, tasas de interés, inflación y riqueza.

El informe identifica diferencias importantes entre grandes economías. Estados Unidos aparece vinculado a una posible aceleración de productividad, aunque sus altos niveles de deuda pública y valoración accionaria elevan riesgos de inflación sostenida o corrección del balance. Europa se acerca más a un escenario de estancamiento secular, mientras China registra un reinicio parcial de su balance por la caída de los valores inmobiliarios.

La conclusión es que el récord de riqueza mundial no debe interpretarse únicamente como una señal positiva. El gran desafío será convertir esos elevados niveles de activos y capital financiero en más inversión, productividad y crecimiento real. Para economías abiertas como Panamá, la lectura es clave: la riqueza global puede abrir oportunidades de inversión, pero también aumenta la vulnerabilidad ante correcciones de activos, tasas altas o menor crecimiento internacional.

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