Cobre Panamá pone presión sobre crecimiento, finanzas públicas y grado de inversión

(Financiero News-Panamá) Cobre Panamá sigue cerrada como operación minera, pero su impacto sobre la economía continúa siendo decisivo: el proyecto llegó a representar cerca del 5% del PIB, acumula una inversión aproximada de US$10,000 millones, cuenta con reservas probadas y probables cercanas a 3,000 millones de toneladas y tenía capacidad para producir más de 300,000 toneladas de cobre al año. En 32 meses de paralización, la economía habría dejado de generar más de US$6,300 millones, equivalentes a unos US$5.9 millones diarios, mientras se estima una pérdida de alrededor de 40,800 empleos directos e indirectos.
Un informe de Deloitte, indica que aunque la mina no ha reabierto, en 2026 el Gobierno autorizó el procesamiento, exportación y comercialización del mineral previamente extraído. El acopio ronda las 38 millones de toneladas de roca, con unas 70,000 toneladas de cobre recuperable; hasta septiembre se había procesado cerca del 16%, y el resto podría tomar alrededor de 13 meses. La operación ha permitido elevar el empleo en el sitio desde unos 2,350 trabajadores a cerca de 3,000, pero se mantiene como una reactivación parcial y reversible, no como una reapertura minera.
La presión también alcanza las finanzas públicas. Tras el cierre de la mina, el déficit del Sector Público No Financiero llegó a 6.23% del PIB en 2024, bajó a 3.68% en 2025 y se ubicó en 2.78% entre enero y julio de 2026. El reto aumenta porque el techo fiscal baja a 3% en 2027 y a 1.5% hacia 2030, mientras la deuda pública se mantiene entre 66% y 67% del PIB. En un escenario de reapertura, Moody’s estima que solo las regalías podrían representar más de 0.4% del PIB anual.
El expediente también mantiene un componente de alto riesgo para el crédito soberano. Moody’s mantiene a Panamá en Baa3 con perspectiva negativa, mientras S&P conserva BBB- estable y Fitch BB+ estable. La incertidumbre sobre Cobre Panamá sigue siendo uno de los elementos observados por las calificadoras debido a su impacto potencial sobre crecimiento, ingresos fiscales y deuda.
A esto se suma el arbitraje internacional de First Quantum Minerals, cuyo reclamo asciende a US$27,000 millones. Un resultado adverso no significaría una caída equivalente del PIB, pero sí podría convertirse en un pasivo significativo para las finanzas públicas, con un impacto que Moody’s ha dimensionado en hasta 19 puntos del PIB.
La lectura de fondo es que el futuro de Cobre Panamá ya no se limita a una discusión minera. La decisión sobre el proyecto tiene implicaciones directas sobre crecimiento, exportaciones, empleo, ingresos del Estado, deuda y percepción de riesgo país. La definición del modelo —reapertura bajo una nueva estructura, arrendamiento o cierre definitivo— será una de las decisiones económicas más importantes que deberá tomar el Gobierno en los próximos meses.



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